20081006

Puto torero correcaminos

Guía práctica para el que empieza a trabajar de autónomo:

Primer paso: Seguridad Social (SS). Con cara de Groucho Marx, la funcionaria me canta: "el trabajo de ilustrador no exiiiste". Esta mujer debió ser niña de San Ildefonso. Añade: "puedo darte de alta en toreros y artistas. Ahí están todos los que son como tú". Etapa absurda superada, son las 11.30.

Segundo paso: cuenta bancaria. En mi banco sólo trabajan mujeres. Arancha me cae bien. Le gusta su trabajo. Esto causa en mí una tremenda admiración. "Vamos a darte de alta en sector público. Parece que vas a hacer bastantes encargos para ellos". Dedicamos media hora a rellenar ventanitas del último programa maestro del banco. Por fin, la última ventana: servicios íntimos y masajes. "Uff, tus servicios públicos son de otro tipo, jejee. Tenemos que reiniciar el programa", explica Raquel.

"Ni de coña", le digo, "todavía tengo que ir a Hacienda. Déjame en servicios íntimos y masajes". Son las 13.00 horas.

Con mi credendial de torero putón, corro a nuestro Ministerio del Amor. Llego por los pelos. "Veo en el ordenador que no rellenó hace un mes el modelo 330 ni el modelo 036. Tiene 15 días antes de que se abra el procedimiento C33."

Cuando un funcionario pronuncia "procedimiento" es como si George Bush dijera "tengo un anuncio que hacer al mundo". Corre todo lo que puedas. A las 14.00 en punto salgo aturdido, pero vivo, de la sede central de Hacienda.

Esta tarde empezaré a hacer deporte. El correcaminos no puede ser alcanzado por el coyote. Si además eres puto y torero, no debes dejar que lo hagan las leyes absurdas de los hombres.

2 comentarios:

el otro dijo...

Ahí está la cuestión, en no dejarse atrapar por la rutina ni por las leyes absurdas de los hombres. Si caemos en la psicosis colectiva de que todo va muy mal y la crisis es muy profunda, nos acabamos deprimiendo. Ya sea disfrazados de "correcaminos" o de la "niña de los peines" tenemos que escabullirnos de esta corriente general de pesimismo que intenta anularnos como personas. Y la mejor manera de escapar es a través de la creación.
Sigue produciendo en tu taller de sueños para poder huir de la rutina y no dejes que las leyes absurdas de los hombres sequen el pozo de tu imaginación. Un abrazo

fernusan@gmail.com dijo...

fabricante de sueños, tú de niñas de los peines triunfarías en Chueca, bribón. Gracias por el comentario escritor.